Si quieres aparecer en Google Maps con tu tienda local de CBD y ahora mismo no sales cuando alguien busca «cbd cerca de mí» desde la acera de enfrente, hay tres posibilidades: no tienes ficha, la tienes sin verificar, o la tienes suspendida y no te has enterado. Las tres se arreglan, pero no se arreglan igual. Y en este sector hay una cuarta capa que nadie te cuenta: las políticas de Google sobre sustancias reguladas hacen que tu ficha sea más frágil que la de una peluquería.
Vamos por partes, empezando por lo que Google decide y lo que tú puedes mover.
Qué decide Google cuando alguien busca desde el móvil
Google declara tres factores para el orden de los resultados de mapa. Conviene entenderlos porque dos de ellos son negociables y uno no.
- Proximidad. A qué distancia estás de la persona que busca, o del punto que ha escrito. No lo puedes cambiar. Si hay tres tiendas entre el usuario y tú, salir el primero en esa búsqueda concreta es muy difícil.
- Relevancia. Cuánto encaja tu ficha con lo que han buscado. Esto sí lo mueves: categoría principal, descripción, productos listados, servicios.
- Prominencia. Cómo de conocido eres para Google: reseñas, menciones en otras webs, tráfico de tu ficha. Se mueve, pero lento.
La expectativa realista es esta: no vas a salir en las búsquedas hechas a 8 km si por el camino hay cuatro tiendas de CBD. Vas a salir bien en tu barrio, en tu calle y en las búsquedas donde alguien escribe tu nombre o el de una marca que vendes. Eso ya es mucho.
Un ejemplo con números
Tienda de 45 m² en un barrio denso. A 600 metros hay otras dos tiendas de CBD. En el radio de 1 km, esta tienda aparecía la tercera de tres. Tenía 9 reseñas; las otras, 12 y 40.
Al cabo de siete meses pidiendo reseña en caja de forma constante, la tienda pasó a 40 reseñas y respuesta a todas. Resultado: en las búsquedas hechas desde su propia manzana y desde las dos calles contiguas, pasó a salir la primera. En las búsquedas hechas desde la manzana de la competencia, siguió saliendo la tercera. La proximidad no se compra. La prominencia se trabaja.
Montar la ficha sin que te la tumben
Aquí es donde el sector se separa del resto del comercio. Un taller mecánico puede exagerar y no pasa nada. Tú tienes menos margen.
- Nombre del negocio: exactamente el del rótulo de la calle. Nada más. «Verde Sur» es el nombre. «Verde Sur Tienda CBD Barcelona Aceites Flores Barato» no es un truco de SEO, es un motivo de suspensión y además muy fácil de detectar para quien te quiera denunciar la ficha.
- Categoría principal: elige la que describa qué eres físicamente, no lo que vendes. Herbolario, tienda de artículos de fumador, tienda especializada, tienda de jardinería según el caso. Añade dos o tres secundarias y no más.
- Dirección: con acceso a pie de calle y rótulo visible. Si estás en un entresuelo sin cartel, la verificación se complica mucho.
- Verificación: hoy suele pedirse por vídeo. Graba sin cortes: calle con el número del portal, rótulo, entrada, interior, mostrador y algún documento a nombre del negocio. Es la parte más pesada y la que más se repite si la haces mal.
- Horario: el real, con festivos y cierres por vacaciones marcados. Volveremos a esto.
Si todavía estás en la fase de abrir el local, la ficha va después de tener licencia y rótulo, no antes. Lo tienes ordenado en la guía sobre cómo abrir una tienda CBD legal en España.
Por qué se suspenden las fichas de CBD y qué hacer
Las políticas de Google sobre productos regulados están escritas pensando en publicidad, pero en la práctica salpican a las fichas y a las fotos. No hay una lista pública de palabras prohibidas. Hay un filtro automático y denuncias de terceros.
Lo que se ve caer con más frecuencia:
- Fotos con producto suelto sobre la mesa, básculas con material, papel de liar en uso o cualquier imagen que sugiera consumo.
- Descripciones con reclamos terapéuticos: dormir mejor, dolor, ansiedad. Eso no va en Google, y tampoco en tu etiquetado. Lo que puedes decir sobre un producto de CBD depende del uso declarado, así que consulta la normativa aplicable en boe.es antes de copiar frases del escaparate a la ficha.
- Precios por gramo o listados que parezcan un menú.
- Nombre del negocio inflado con palabras clave, como decíamos.
Caso real de suspensión
Ficha caída un martes por la mañana, sin aviso previo más allá del correo automático. El propietario presentó el formulario de reactivación ese mismo día, con fotos del local desde la calle, del interior, del rótulo y copia de la licencia de actividad. Respuesta a los 11 días: reactivada. Durante casi dos semanas, la tienda no existía en Maps.
Tres cosas que aprendió por el camino:
- Haz capturas de tu ficha antes de tocar nada. Reseñas, fotos, descripción, categorías. Si la pierdes o te obligan a rehacerla, tienes el original.
- Apela una sola vez y bien. Mandar cinco apelaciones seguidas no acelera nada y a veces cierra el caso. Una, con documentación real del negocio adjunta.
- Ten un plan para esas semanas. Cartel en el escaparate, mensaje fijado en tus redes, aviso a los clientes habituales por WhatsApp. Si dependes solo de Maps para que entre gente nueva, dos semanas de suspensión duelen de verdad.
El proceso es lento y opaco. No hay teléfono al que llamar. Asúmelo antes de empezar y no te juegues el negocio a una sola carta.
Lo que mueve la aguja cuando ya tienes la ficha
Con la ficha viva y verificada, el trabajo es mantenimiento. Poco y constante gana a mucho y una vez.
| Tarea | Frecuencia | Tiempo |
|---|---|---|
| Responder reseñas nuevas | Semanal | 5 min |
| Subir 2 o 3 fotos (interior, escaparate, novedades) | Quincenal | 5 min |
| Revisar horario y festivos del mes | Mensual | 3 min |
| Publicación con una novedad o promoción | Quincenal | 5 min |
| Revisar preguntas y respuestas de la ficha | Mensual | 3 min |
Sobre las reseñas: pídelas en caja, sin condicionarlas y sin regalar nada a cambio. «Si te ha ido bien, nos ayuda mucho una reseña» funciona. Un descuento por reseña te puede costar la ficha y encima te llena de valoraciones vacías. Responde todas, incluidas las malas, en dos líneas y sin discutir. Quien lee reseñas lee sobre todo las respuestas.
Coste real de llevarlo tú
- En euros: cero. La ficha es gratuita.
- Puesta en marcha: entre 3 y 5 horas la primera semana, incluida la verificación y las fotos.
- Mantenimiento: unos 15 minutos por semana.
- Externalizarlo: entre 150 y 300 € al mes. Para una tienda con una sola ubicación rara vez sale a cuenta. Con cuatro o cinco locales, la conversación cambia.
Que la ficha diga la verdad de lo que hay en la estantería
El fallo más caro no es de posicionamiento. Es de coherencia. Alguien te encuentra en Maps un domingo porque tu horario dice que abres, se planta en la puerta y está cerrado. O llama preguntando por una marca concreta, le dices que sí, viene y esa referencia lleva tres semanas agotada. Has quemado la visita y probablemente te has ganado una reseña de tres estrellas.
Un grow shop de 60 m² con 400 referencias recibe casi siempre las mismas tres preguntas por teléfono desde la ficha: qué horario tenéis, si tenéis la marca X y si hacéis envío. Las tres se contestan en la ficha, en el apartado de atributos y en preguntas frecuentes. Contestarlas ahí baja las llamadas y, sobre todo, evita el viaje en balde.
La parte de «tenéis X» depende de tu inventario, no de Google. Si trabajas con mínimos por producto y avisos de reposición —en Canna POS lo tienes por producto y variante, con previsión de agotamiento—, sabes qué vas a quedarte sin existencias antes de que pase, y puedes decirle a quien llama una fecha en vez de un «ahora mismo no». Si quieres afinar esa parte, tienes más detalle en el artículo sobre control de stock en tiendas CBD.
Segundo uso, menos obvio: apunta durante un mes qué te piden y no tienes. Esa lista es información de demanda gratuita, y suele valer más que cualquier estudio de mercado.
Cómo saber si todo esto te trae clientes
La ficha tiene estadísticas propias. Mira estas cuatro y olvídate del resto:
- Búsquedas por descubrimiento vs. por marca. Descubrimiento es gente que buscó «cbd cerca de mí» o «grow shop». Marca es gente que ya te conocía. Si el descubrimiento sube, estás ganando clientes nuevos. Si sólo sube la marca, estás recogiendo lo que ya tenías.
- Clics en «Cómo llegar». El indicador más cercano a una visita física.
- Llamadas desde la ficha. Si bajan después de completar horario y atributos, es buena señal: has resuelto la duda sin descolgar.
- Clics a la web, si tienes.
Para cruzarlo con la realidad, haz lo de siempre y que casi nadie hace: durante dos semanas, pregunta en caja «¿cómo nos has encontrado?» y anótalo. Con un TPV puedes marcarlo en el ticket o en la ficha de cliente y luego contar. Si de 380 tickets 61 vienen de Maps, ya sabes qué valen esos 15 minutos semanales y también qué pierdes exactamente si te suspenden la ficha dos semanas. Sin ese número, la suspensión es un susto; con él, es una cifra.
La ficha es una pieza más del conjunto. Funciona mejor cuando la tienda tiene surtido coherente, precios claros y a alguien que sepa aconsejar en el mostrador. Ahí encajan bien las ideas del artículo sobre cómo aumentar las ventas de tu tienda CBD, y si aún estás decidiendo cómo montar la caja y el inventario, la guía de TPV para tiendas CBD te ahorra unas cuantas vueltas.
Empieza esta semana por lo básico: comprueba si tienes ficha, si está verificada y si el horario que muestra es el de verdad. Eso son veinte minutos y resuelve la mitad de los casos.