El calendario VeriFactu para autónomos te afecta aunque lleves tu tienda de CBD como persona física: debes comprobar qué sistema corresponde a tu territorio, qué plazo está vigente y si tu programa registra las operaciones de forma trazable.
Qué es VeriFactu y a quién afecta
VeriFactu es el nombre con el que se identifica el sistema de emisión de registros de facturación asociado a las exigencias de la Ley 11/2021 y su reglamento. Estas normas buscan que el software de facturación genere registros verificables e inalterables. En la práctica, una factura o un ticket no debería poder desaparecer ni modificarse sin dejar constancia del cambio.
La obligación no se limita a las sociedades. También puede afectar a un autónomo que vende productos en una tienda física y utiliza un TPV para emitir tickets o facturas. Un grow shop de 60 m², con 400 referencias y dos empleados, entra en una situación muy distinta de la de una persona que solo anota ventas manualmente. Por eso no basta con preguntar si tu negocio es pequeño.
La primera pregunta es cómo facturas. Si utilizas un sistema informático para generar justificantes de venta o facturas, debes revisar con tu gestoría y con el proveedor del programa qué requisitos te corresponden. La segunda es dónde tienes tu domicilio o establecimiento fiscal. El territorio puede cambiar el sistema aplicable.
VeriFactu no modifica las reglas comerciales específicas de los productos de CBD. El CBD con contenido de THC por debajo del límite legal se comercializa en España con restricciones que dependen del uso declarado del producto. La revisión fiscal del software debe convivir con el control de lotes, las fechas de caducidad y la documentación de tu catálogo.
Si necesitas una visión más centrada en el comercio especializado, puedes consultar esta guía sobre VeriFactu para Tiendas CBD: Qué es, Cuándo es Obligatorio y Cómo Cumplir.
Calendario y plazos: qué fecha debe mirar cada negocio
No hay una única fecha que sirva para todas las tiendas españolas. El calendario oficial distingue entre autónomos y otros contribuyentes, por un lado, y empresas, por otro. Además, los negocios sujetos a sistemas forales deben atender su normativa territorial.
La forma más segura de revisar el plazo es esta:
| Situación | Qué debes comprobar |
|---|---|
| Autónomo que factura desde el territorio común | El periodo de adaptación y uso que indique la Agencia Tributaria para los contribuyentes distintos de las sociedades. |
| Empresa | El calendario específico aplicable a sociedades y al sistema informático utilizado. |
| Negocio en País Vasco o Navarra | La normativa foral y el sistema propio que corresponda, como TicketBAI o Batuz. |
| Negocio con varios territorios o almacenes | La situación fiscal de cada actividad y la forma en que se documentan las operaciones. |
Los plazos y los criterios pueden actualizarse. Antes de cambiar el TPV o configurar una emisión fiscal, revisa la información de la Agencia Tributaria y las disposiciones publicadas en el BOE. Si tu tienda está en una diputación foral, consulta también a tu asesoría sobre la administración competente.
Esto evita un error frecuente: leer una noticia antigua, apuntar una fecha en el calendario y asumir que ya tienes resuelto el cumplimiento. La fecha solo te dice cuándo debes estar preparado. No confirma que tu software genere los registros adecuados, que tu equipo sepa usarlo o que las devoluciones estén bien documentadas.
Para un autónomo, el proceso puede ser especialmente confuso porque la tienda, la persona titular y el sistema de facturación suelen mezclarse en la operativa diaria. La solución no es esperar a la última semana. Pide ahora una respuesta concreta a estas tres preguntas: qué régimen te corresponde, qué modalidad debes aplicar y qué versión del programa necesitas.
Diferencias entre VeriFactu, TicketBAI y Batuz
VeriFactu es el marco estatal relacionado con la generación y conservación de registros de facturación. TicketBAI y Batuz pertenecen al ámbito foral. No todos los negocios españoles siguen el mismo recorrido, aunque todos deban prestar atención a la integridad de sus registros.
Un autónomo que factura desde Madrid puede tener que revisar las exigencias estatales. Una tienda situada en Bizkaia puede estar sujeta a TicketBAI o Batuz según su situación fiscal y la administración que le corresponda. No es correcto elegir uno u otro sistema solo por el tipo de tienda o por vender productos de CBD.
- VeriFactu: referencia estatal para los contribuyentes que no estén sometidos a un sistema territorial propio.
- TicketBAI: sistema de las haciendas forales vascas, con particularidades según el territorio.
- Batuz: sistema propio de Bizkaia, que debe analizarse junto con las obligaciones forales de la empresa o del autónomo.
La comparación útil no es qué sistema parece más sencillo. Es identificar qué administración controla tu obligación y qué formato debe generar tu solución de facturación. Si cambias de ubicación, abres una segunda actividad o trabajas con una gestoría nueva, vuelve a comprobarlo.
Qué debe preparar un autónomo antes de la fecha aplicable
Convierte el calendario en tareas. Así podrás detectar problemas antes de que afecten a una jornada de ventas.
1. Confirma tu territorio fiscal
Empieza por tu domicilio fiscal, la ubicación de la actividad y el sistema que te haya indicado tu asesoría. No des por hecho que el domicilio de la tienda resuelve todos los casos. Una empresa con actividades distintas o con establecimientos en varios lugares puede necesitar una revisión más detallada.
2. Revisa cómo se generan y conservan las facturas
Haz una prueba con una venta normal, una factura completa y una devolución. Comprueba qué documento se crea, dónde se guarda y si puedes localizarlo meses después. Revisa también qué ocurre cuando se corta internet o cuando dos empleados trabajan en cajas distintas.
Un programa que solo permite imprimir un ticket no responde por sí mismo a todas las preguntas fiscales. Debes saber qué registro interno genera, qué datos conserva y cómo se relaciona con la factura o el justificante entregado al cliente.
3. Comprueba las correcciones
El sistema no debería permitir borrar o alterar registros sin trazabilidad. Una corrección no es lo mismo que sobrescribir la venta original. Esto afecta a errores de precio, cambios en los datos del cliente, anulaciones y facturas rectificativas.
Caja práctica: si hoy corriges una factura sobrescribiendo el importe, pregunta a tu proveedor cómo quedará registrado ese cambio. Si no puede explicarte qué documento conserva el sistema y quién hizo la modificación, necesitas revisar el proceso antes del plazo que te corresponda.
4. Habla con tu gestoría y con el proveedor
La gestoría debe confirmar la modalidad fiscal aplicable a tu caso. El proveedor debe explicar las funciones reales del programa y su calendario de adaptación. No confundas que un software esté “preparado” comercialmente con que exista una certificación u homologación ya concedida.
5. Forma a quien cobra y factura
La persona que atiende el mostrador necesita saber cuándo emitir una factura, cómo registrar una devolución y qué hacer si el cliente pide corregir sus datos. Con empleados, los permisos también cuentan. Un PIN individual permite saber quién abrió la caja, realizó una devolución o cambió una venta.
Este punto suele olvidarse. El cumplimiento no depende solo del programa. Depende de que el equipo no use una cuenta común, no elimine ventas para cuadrar la caja y sepa escalar una incidencia.
Cómo afecta a una tienda física con TPV
Imagina un grow shop de 60 m², gestionado por un autónomo, con 400 referencias, dos empleados y un único establecimiento. Vende flores y aceites de CBD, accesorios, productos de cultivo y artículos de parafernalia. Cada día realiza ventas rápidas, cobra con tarjeta y efectivo, tramita alguna devolución y cierra la caja al final del turno.
Su revisión debe empezar por las ventas. Cada empleado necesita entrar con su PIN y utilizar el flujo correcto para ticket o factura. El titular debe poder consultar qué se vendió, cuándo, por qué importe y desde qué caja. Si el sistema permite editar una venta sin dejar registro, conviene pedir una explicación antes de considerarlo adecuado.
Después debe revisar las devoluciones. Devolver un producto no siempre equivale a crear una factura nueva, pero sí debe quedar documentado en la operativa y en el control de caja. El motivo, el producto, el importe y la persona que autoriza la operación deben poder consultarse. Esto es especialmente útil cuando el cliente trae un artículo de una compra anterior.
Los cierres de caja también merecen atención. El arqueo debe separar efectivo, tarjeta y otros medios de pago. Si faltan 35 euros, el responsable debe poder comparar las ventas, las retiradas, las devoluciones y el efectivo contado. Un cierre manual en una hoja de cálculo puede ocultar el origen del descuadre y dificultar la revisión.
Si la tienda trabaja con dos almacenes, debe revisar además los traspasos. Un movimiento de mercancía entre almacenes no es una factura nueva, pero necesita un registro claro: producto, variante, cantidad, origen, destino y fecha. Las devoluciones a proveedor y las entradas por lote deben seguir una lógica coherente con el stock y con los documentos de compra.
Canna POS permite trabajar con ventas de mostrador, empleados con PIN, devoluciones, sesiones de caja y trazabilidad de stock. Su emisión fiscal está preparada para VeriFactu y TicketBAI, actualmente en fase de registro. Esto no significa que esté certificado u homologado: antes de elegir una solución debes confirmar con tu asesoría qué configuración te corresponde.
Un TPV necesita revisión si detectas alguna de estas señales:
- Se pueden borrar tickets sin dejar una explicación visible.
- Todos los empleados utilizan el mismo usuario o PIN.
- Una devolución se registra como una venta negativa sin documento relacionado.
- El cierre de caja no distingue entre efectivo y pagos con tarjeta.
- No puedes recuperar una factura antigua con sus datos originales.
- El stock cambia al hacer un traspaso, pero no queda constancia del origen y destino.
- El proveedor habla de cumplimiento, pero no explica qué versión, registros y procesos incluye.
Si aún estás comparando herramientas para el mostrador, revisa también Software POS para Grow Shops: Todo lo que Necesitas Saber. El objetivo no es comprar más funciones, sino comprobar que el flujo diario soporta ventas, devoluciones, empleados y cierres sin atajos difíciles de justificar.
Una revisión sencilla para esta semana
Reserva una hora y simula cinco operaciones: una venta con ticket, una factura con datos del cliente, una devolución, una corrección y un cierre de caja. Hazlo con la persona que suele atender el mostrador. Anota qué pantalla utiliza, qué documento se genera y qué información queda guardada.
Después pide a tu gestoría que confirme el territorio y el sistema aplicable. Envía al proveedor las dudas concretas, no una pregunta genérica sobre si “cumple”. Pregunta cómo conserva los registros, cómo corrige una factura, cómo documenta una devolución y qué ocurre si cambia el empleado que la tramita.
Este trabajo no sustituye el asesoramiento fiscal. Sí te permite llegar al plazo con menos improvisación y detectar si el problema está en el programa, en la configuración o en el procedimiento de la tienda. El calendario es el punto de partida; la prueba real está en cada venta y cada cierre.
